La vida eterna y el horror kafkiano de vivir en Bolivia

Hace poco encontré este breve texto en mis notas de Google, que escribí hace ya casi 7 años mientras mi alma abandonaba mi cuerpo en una fila del SEGIP. No recuerdo ni para qué era el trámite, pero sí que, como todo trámite boliviano, fue algo sacado de un libro de Franz Kafka. Está redactado con los desvaríos de quien prefiere despertar siendo un insecto gigante que pasar otro minuto en esa fila. Sin embargo, lo comparto sin editar porque me parece fascinante lo frenético del texto. Espero que lo disfruten tanto como yo al volver a encontrarlo. Dice así:


Estoy en los trámites del segip y se me ocurrió esta pregunta: ¿Aceptarías tener vida eterna a costa de ver cómo tus seres queridos envejecen o mueren? Pensando a este respecto encontré algunas reflexiones interesantes.

¿Qué importancia tiene un segundo si lo comparas con cien años? Es básicamente lo mismo, ¿Qué relevancia tiene el ciclo de la vida humana frente a 96 millones de años? Incluso esos 96 millones de años palidecen frente a los 600 millones de años que van a pasar hasta que seas el último ser vivo del planeta, quizá con algunas bacterias de compañía. Ser inmortal significa que vas a seguir aquí después de 7.6 billones de años, cuando el sol se convierta en una gigante roja y amenace con comerse a la Tierra.

Probablemente encontrés una forma de escapar a eso, y en alguna nave espacial encontrés la forma de ir a algún lugar más emocionante, aunque para ese tiempo ya vas a haber aprendido a manejar el aburrimiento. La inmortalidad significa que vas a seguir vivo de aquí a 100 trillones de años cuando la última estrella nazca, y 20 o 30 trillones de años cuando la ultima estrella muera.

Pero en realidad vas a vivir lo suficiente como para que la era de las estrellas sea tan poco importante como cualquier evento común. Todos esos trillones de años se van a convertir en un momento insignificante, apenas una cortísima etapa en la que las cosas solían ser diferentes, porque luego vas a conocer la era de los agujeros negros, que va a durar tanto que vas a sentir todo lo que pasó antes como un efímero segundo.

Y sí, vas a seguir vivo incluso cuando esos agujeros negros sean un distante recuerdo intrascendente porque vas a haber conocido todas las configuraciones que el universo va a ir adaptando, y van a ser tantas que ninguna va a ser realmente importante, sólo momentos y recuerdos lejanos, porque, ¿Qué importan trillones, quintillones de años frente a la eternidad misma? 

Creo que las personas realmente desestiman cuánto tiempo realmente significa "vivir para siempre" considerando que a veces nos podemos aburrir en sólo un fin de semana, a veces incluso de las personas que nos rodean.

Entonces, ¿Qué tan buena idea es la vida eterna? Es irónico que si la aceptaras nunca podrías decírselo a otro ser humano, a menos de que encontrés alguna forma de volver aquí después de que el universo haya alcanzado su escala de tiempo Poincaré, y eso puede parecer algo muy lejano en cuestión de tiempo, pero en realidad la eternidad te haría perder la noción de lo que tarda en suceder.

Así que el tiempo te haría experimentar tantas cosas que muy probablemente también terminarías olvidando muchas otras. Lo cual quizá te haría olvidar de dónde viniste y a los mismos seres queridos a los que lloraste, aunque también tendrías todo el tiempo del universo para intentar recordarlo.

De todas formas, el tiempo estaría de tu lado.

Entonces, ¿aceptarías la vida eterna?